Cada 22 de octubre se conmemora el Día Nacional por el Derecho a la Identidad, en reconocimiento a las Abuelas de Plaza de Mayo en el día de su aniversario.
En abril de 1977, las Madres de Plaza de Mayo ya habían convertido la orden de circular en “la ronda de los jueves”, utilizando un pañuelo blanco, un símbolo que representa el pañal de tela de sus hijas e hijos desaparecidos. Una de ellas se apartó de la ronda y preguntó ¿Quién está buscando a su nieto, o tiene a su hija o nuera embarazada? Fueron doce las abuelas que se reunieron por primera vez el 22 de octubre de ese año, iniciando una lucha colectiva que continúa y que nos convoca a todas y todos.
Abuelas Argentinas con Nietitos Desaparecidos fue el nombre que eligieron en ese momento y que luego cambiarían por el utilizado por la prensa internacional: Abuelas de Plaza de Mayo. Y, juntas, se organizaron para alcanzar un objetivo: encontrar a las nietas y nietos que nacieron en cautiverio o fueron apropiados durante el secuestro de sus padres y madres.
Durante la dictadura genocida, se estructuró un plan sistemático de apropiación de bebés e infancias. En los Centros clandestinos de desaparición, tortura y exterminio funcionaron maternidades clandestinas, en los cuales cientos de mujeres detenidas desaparecidas dieron a luz; otros bebés, niñas y niños fueron secuestrados junto a sus padres y madres, y entregados a familias cercanas a las FFAA o de seguridad o abandonados en institutos. Se estima que 500 personas han sido apropiadas por la dictadura, privadas de vivir con sus familias y vulnerados sus derechos por el propio Estado.
A lo largo de sus 49 años de historia, la Asociación Civil Abuelas de Plaza de Mayo crearon diversas estrategias y herramientas, se vincularon con científicos, periodistas, docentes, juristas, artistas, con el objetivo de encontrar a las nietas y nietos apropiados por la dictadura genocida.
Es el trabajo incansable de las Abuelas el que ha logrado que el derecho a la identidad sea considerado un derecho fundamental, garantizado por la Convención de los Derechos del Niño, en los artículos 7, 8 y 11, más conocidos como los artículos argentinos.
Su incansable tarea también permitió el desarrollo del índice de abuelidad, en un trabajo conjunto con la genetista Mary-Claire King para reconstruir el mapa genético de nietas y nietos.
Desde el Sindicato Unificado de Trabajadoras y Trabajadores de la Educación Fueguina, SUTEF, reafirmamos nuestro compromiso con la Memoria, la Verdad y la Justicia y asumimos la tarea que nos encomiendan las Abuelas de continuar su lucha, sembrando memoria en nuestras aulas y hasta encontrar el último nieto o nieta, porque su compromiso inclaudicable es un faro que señala el camino hacia la verdad y nos empuja a soñar un futuro con más derechos y con la felicidad del pueblo.
Desde las aulas de la educación pública continuamos sembrando Memoria, Verdad y Justicia.
30000 compañeras y compañeros detenidos desaparecidos ¡Presentes! ¡Ahora y siempre! ¡Qué digan dónde están!
¡Para los genocidas el único lugar posible es la cárcel común, perpetua y efectiva!
Secretaría de Derechos Humanos
SUTEF
