En mi carácter de vocal de la Obra Social del Estado Fueguino (OSEF), electa por el voto directo de las trabajadoras y los trabajadores del sector activo, comunico a la ciudadanía fueguina que el día de la fecha he decidido no otorgar quórum a la reunión de Directorio convocada para convalidar los convenios de regularización de deuda suscriptos por la Presidencia con el Concejo Deliberante de Tolhuin, la Agencia de Innovación Fueguina y la Municipalidad de Río Grande.
Las razones son claras y las expongo con la responsabilidad que me impone el mandato de quienes represento.
1. Nos deben y quieren que les hagamos el favor de esperar
El Gobierno Provincial adeuda a la OSEF más de $11.140 millones, la Municipalidad de Río Grande debe otros $3.561 millones, el Concejo Deliberante de Tolhuin $228 millones, la Agencia de Innovación Fueguina debe $50 millones, la Dirección de Vialidad Provincial $407 millones y la Municipalidad de Tolhuin $250 millones en contribuciones patronales.
Son más de $15.000 millones que debieron estar financiando prestaciones de salud para las afiliadas y afiliados y que, en cambio, fueron retenidos por los propios organismos estatales obligados a depositarlos.
Mientras tanto, la OSEF acumula deudas con prestadores y proveedores por más de $20 mil millones de pesos, afiliadas/os que no acceden a turnos, medicamentos que no se entregan a tiempo, derivaciones que se demoran y servicios que se interrumpen. La propia Contaduría General de la Obra Social informó facturación pendiente de crédito presupuestario por $9.719 millones. La Fiscalía de Estado calificó la situación como crítica.
2. Nos endeudamos caro para cobrar barato
OSEF paga intereses a tasa activa judicial por cada día que demora en cancelar sus obligaciones con prestadores. Sin embargo, los convenios que la Presidencia pretende aprobar en Directorio refinancian la deuda de los organismos estatales a tasa pasiva —la tasa más baja del mercado— del 21% y hasta en 36 cuotas mensuales.
Dicho sin tecnicismos: la Obra Social se endeuda caro por no tener plata, y al mismo tiempo le presta plata barata a quienes se la deben. El resultado es una transferencia neta de recursos desde las afiliadas y afiliados hacia las arcas del Estado deudor. Una operación que ningún administrador prudente aceptaría.
3. Quien negocia por la OSEF responde al mismo que le debe
La Presidenta de OSEF es designada y removida por el Gobernador. Es el mismo Gobernador que encabeza el Gobierno Provincial que adeuda $11.140 millones. La ley provincial N.º 141 prohíbe expresamente que un funcionario intervenga en asuntos donde tenga interés directo o indirecto. La Presidencia debió excusarse. No lo hizo. Negoció en nombre de la OSEF frente a quien decide su permanencia en el cargo. Eso tiene un nombre: conflicto de intereses.
4. La OSEF tiene herramientas para cobrar: no las usa
La Obra Social emitió certificados de deuda que constituyen títulos ejecutivos. Con ellos puede iniciar ejecución judicial y obtener el cobro compulsivo. Sin embargo —como lo señaló la propia Fiscalía de Estado—, a la fecha no se ha promovido ninguna acción judicial de cobro.
En lugar de ejecutar, se negocia. En lugar de exigir, se concede. En lugar de defender el patrimonio de los afiliados/as, se protege la comodidad financiera del deudor.
5. Nuestra responsabilidad es con las trabajadoras y trabajadores, no con el poder político
El artículo 14 de la Ley 1071 establece que los Directores son personal y solidariamente responsables de las resoluciones que adopten. Convalidar con mi presencia acuerdos ruinosos, celebrados en violación a la ley, me convertiría en cómplice de un perjuicio patrimonial contra la Obra Social que juré defender.
No voy a hacerlo.
Mi mandato proviene de las trabajadoras y los trabajadores activos de esta provincia. No respondo al Gobernador, no respondo a la Presidencia de OSEF, no respondo a ningún acuerdo político. Respondo a quienes todos los meses ven descontado de su recibo de sueldo el aporte que sostiene este sistema y tienen derecho a que ese dinero se administre con honestidad, con rigor y con lealtad hacia ellos.
6. Lo que está en juego
OSEF es la principal fuente de financiamiento del sistema de salud de Tierra del Fuego AeIAS. Su crisis no es un problema administrativo: es una emergencia social. Cada peso que se regala en facilidades de pago innecesarias es un peso que falta para un medicamento, una cirugía, una derivación, un tratamiento.
Las trabajadoras, trabajadores, jubiladas y jubilados de esta provincia merecen una obra social que defienda sus recursos con la misma firmeza con la que el Estado los retiene. Hoy, eso no está ocurriendo.
No prestar quórum no es obstruir. Es el último recurso institucional que tenemos quienes representamos a las trabajadoras y trabajadores para impedir que se consume un acto que consideramos contrario a derecho y perjudicial para las afiliadas y afiliados.
Convoco a todos los trabajadores/as activos y pasivos, a los afiliados, a las organizaciones sindicales y a la ciudadanía en general a estar atentos y exigir transparencia en la administración de nuestra Obra Social y más inversión en Salud Pública.
Adriana Soria
Vocal en OSEF por las trabajadoras y trabajadores del sector activo

