sábado, mayo 8, 2021

BOTÓN ROJO para casos de COVID

1° DE MAYO 2021 (2do año en pandemia)

1º de Mayo 2021 | Carta abierta a mis compañeros y compañeras. De Horacio Catena

Vivimos un momento único, inédito y en primera persona. Eso nos obliga a tomar decisiones todo el tiempo, cada una de esas decisiones nos obligan a definir si priorizamos lo individual o lo colectivo, en los más mínimos detalles está esa opción.

Se ha dicho hasta el cansancio, incluso se escribieron numerosos ensayos, “no podemos volver a la ‘normalidad’ que nos trajo a la pandemia”, (como si está fuera un hecho fortuito o natural). Nada más lejos de lo que ocurre, transitamos una de las tantas calamidades que el modo de producción capitalista genera.

Somos los y las trabajadoras quienes sufrimos las más crueles consecuencias de la pandemia, que no es otra cosa que el desarrollo a escala superior de la guerra geopolítica y comercial por el predominio en el mundo entre las potencias imperialistas encabezada por los EEUU, China y Rusia, solo por nombrar las más importantes y conocidas.

Un mundo multipolar donde la disputa arrasa con los ecosistemas, destruye la tierra, los ríos y mares trayendo enfermedades que habían sido erradicadas hace décadas. Una disputa que ha llevado a la imposición de cambios profundos en las formas de producción, métodos, sistemas e incluso insumos para la producción estratégica. Un “capitalismo de plataforma” al que llaman “revolución 4.0”, de control total, guerra de drones y control de la big data.

Esa disputa imperialista en plena pandemia, deja al descubierto las calamidades de las tremendas desigualdades entre los pueblos y naciones del planeta.

También asistimos al fracaso de décadas de políticas llamadas “neoliberarles”, para este humilde compañero no son otra cosa más que políticas que muestran descarnadamente la unificación del modo de producción capitalista en todos sus aspectos, dentro de esto hay variantes más “edulcoradas”, pero es cierto que después de la restauración capitalista en los países que habían conocido el socialismo se impuso un escenario de reflujo de los y las trabajadoras en el poder.

Hubo grandes luchas obreras en el mundo. Luchas de resistencia con avances y retrocesos. Luchas que alimentaron procesos que dieron lugar a gobiernos con políticas que miraron un poco más las necesidades del pueblo, pero no la ruptura de la dependencia en países como el nuestro y en Latinoamérica, el mantenimiento de matrices económicas agroexportadoras de materias primas, llevó a que tarde o temprano se volvieran a imponer las políticas neoliberales en la región.

La derrota del macrismo y el triunfo del Frente de Todos, el avance de gobiernos populares como en Bolivia, la vuelta de Lula en Brasil, son muestras que empiezan a soplar otros vientos en la región. Todos estos procesos han tenido grandes luchas obreras y populares atrás, muchas de ellas con muertos, perseguidos y encarcelados.

La pandemia muestra la necesidad de “barajar y dar de nuevo”. Muchos de los que se llenaron la boca hablando de que “tenemos que salir mejores de esta catástrofe”, son los que miran para otro lado o siguen dando beneficios a aquellos que eran ricos antes de la pandemia y hoy lo son un 50% más. Al mismo tiempo cayó a escala mundial el trabajo bajo los Convenios Colectivos de Trabajo en miles de millones de horas, que creció la pobreza exponencialmente, tanto que los gobiernos muestran como “un logro” que llegue comida a los pobres.

Me pregunto, ¿qué hacer con aquellxs que fueron alcanzados por la Ley de “aporte solidario por única vez” y se niegan a dar una ínfima parte de su riqueza? ¿Esperar que se expida la justicia sobre sus amparos?, mientras no tenemos camas en las terapias intensivas en las ciudades y áreas más pobladas. ¿No es, acaso inaceptable, que en medio de tamaña crisis sanitaria mundial un puñado de laboratorios creados por los Estados de las metrópolis imperialistas mantengan la propiedad de las patentes?

Sin dudas, cada clase saca sus conclusiones, se muestra tal cual es, hace su balance y debe tener su propia estrategia.

Las y los trabajadores argentinos y fueguinos, estuvimos en la primera línea de fuego en los cuatro años del Macrismo y el Bertonismo en la Provincia. Somos quienes generamos las condiciones provinciales, nacionales y regionales para golpear duro a la o las derechas.

Hoy ese movimiento obrero y popular está desafiado, nos interpela y nos impone responsabilidades. Debemos abrir un gran y amplio debate sobre las actuales condiciones de lucha de las y los trabajadores.

El 1° de Mayo nos plantea el papel de las y los trabajadores en la lucha de todo el pueblo unido para derrotar al Covid-19 y los que quieren volver a enterrarnos en la miseria y el ostracismo.

Pienso que es un gran momento para empezar a encontrarnos y trabajar para derrotar las causas de la pandemia como la que padecemos, que no son otras que la matriz del atraso y la dependencia. Cambiar una matriz económica que de lugar y sustento a los cambios culturales y estructurales en la superestructura para avanzar hacia otros paradigmas, donde la vida, la producción necesaria y amigable, la naturaleza, la solidaridad y los feminismos sean formas y términos comunes. Y es acá donde quiero hacer un especial reconocimiento a todas las colectivas feministas, de diversidades y disidencias, por la gran batalla cultural que han dado, que tanto nos han enseñado y que son realmente los movimientos que, a fuerza de horizontalidad, democracia, lucha y movimiento, han logrado las mayores conquistas en términos de DDHH de los últimos años de nuestra historia.

El capitalismo imperialista que domina el mundo está en crisis, y como todo proceso tiene diferentes etapas, nace, madura y muere. Pero no lo hará por sí solo, ni de manera igual en todos lados. Su manera de persistir es con el mayor sometimiento a la clase obrera y los pueblos del mundo, llevándose puestos los ecosistemas y las reglas establecidas. Agudiza todas las contradicciones tras de sí, llevando a las guerras pero también a las revoluciones. Ninguna de estas posibilidades están perimidas. Trabajamos para aplacar las guerras y encender la llama de la revolución.

Hoy la cara de la voracidad del capitalismo y su esencia misma la podemos observar en la India, principal fabricante de vacunas contra el Covid, pero el país con el mayor número de muertes en el mundo, con un sistema de salud desbastado mostrando imágenes dantescas propias de la edad media quemando a sus muertos en hogueras públicas en las calles.

El retroceso producto de las políticas neoliberales, agravadas por la pandemia, es de una magnitud comparable con la segunda guerra mundial y peor en muchos términos que la crisis de 1930.

Es hora de sacudirnos esta peste y transitar caminos llenos de justicia social y liberación nacional. No son el pasado las políticas llevadas adelante por el peronismo de la década del ‘45 al ’55; ni han fracasado las enseñanzas y los avances revolucionarios en aquellos países que conocieron el socialismo. Las enseñanzas prevalecen y muchas veces son utilizadas para la dominación y la división por parte de países que restauraron el capitalismo o para sembrar esperanzas como las vacunas contra el Covid en Cuba.

La realidad empuja a trazar un claro camino, donde el movimiento obrero sea el sujeto de todo el pueblo que construya, transite y triunfe. Un gran torrente de luchas le dan anclaje a esa necesidad de parir la liberación nacional y social, avanzando en la construcción de una nueva sociedad, que tendrá el nombre y las formas que el pueblo en su creación definan, que cobije a todas las expresiones populares, hermanados con los que luchamos por una sociedad sin explotadores ni explotados, esa sociedad por la que vivieron, militaron y dieron su vida dirigentes como René Salamanca, Gody Álvarez y nuestros y nuestras queridas 30 mil detenidos desaparecidos.

¡Ahora es cuando!
¡Ahora es el momento!
Hoy falta un día menos para ese gran día, solo que no esperaremos a que suceda, lo construiremos como un sueño, un justo sueño de los de abajo, ese sueño colectivo que anida en cada uno de nosotros y de nosotras.

Años de experiencias acumuladas me animan y me esperanzan.

Creo resuelta y profundamente en la posibilidad y la oportunidad que tenemos para fortalecer la herramienta política de avanzada, sin vacilaciones porque es el momento de desatar toda la fuerza creadora y emancipadora de las masas mas explotadas.

¡En su fuerza está la esperanza y el futuro!

VIVA EL 1° DE MAYO
VIVA LA CLASE OBRERA

Horacio Gustavo Catena
Secretario General del SUTEF y CTAA
Tierra del Fuego
Argentina

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