Desde el Sindicato Unificado de Trabajadoras y Trabajadores de la Educación Fueguina (SUTEF) denunciamos públicamente el gravísimo hecho ocurrido durante la mañana de este martes 2 de junio en la Escuela Provincial Nro. 34 «Yak-Haruin», durante el acto por el Día de la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur.
La desidia y la falta de inversión por parte del Gobierno Provincial se materializaron de forma directa en pleno acto institucional, cuando estudiantes y docentes comenzaron a manifestar signos de intoxicación por monóxido de carbono. La gravedad de la situación derivó en el desmayo de estudiantes y forzó una evacuación de urgencia.
Lo que debió ser una jornada de encuentro y celebración para toda la comunidad educativa concluyó con escenas de profunda desprotección y con más de cinco estudiantes y trabajadoras de la educación en observación en distintos centros de salud de Ushuaia.
Queremos ser categóricos: este no es un hecho aislado, no es el primer acontecimiento donde se expone de manera directa la vida y la salud de estudiantes, docentes y no docentes que habitan nuestros jardines, escuelas y colegios.
No podemos permitir que se minimice la gravedad de un escenario donde los problemas de infraestrucutra transforman los espacios de enseñanza y aprendizaje en lugares de riesgo.
La total ausencia de respuestas estructurales, de mantenimiento preventivo y de un plan de contingencia oficial quedó en evidencia minutos después del primer incidente. La comunidad evacuada fue trasladada y refugiada en el gimnasio de la Escuela Nro. 3; sin embargo, al persistir los mismos síntomas, las autoridades se vieron forzadas a realizar una segunda evacuación de urgencia en ese establecimiento y a cortar la llave de paso de gas.
Frente a esta alarmante realidad que vulnera las condiciones más elementales de salubridad, higiene y habitabilidad, recalcamos a los equipos de gestión y a toda la docencia que, ante la menor posibilidad de riesgo, es necesaria la activación del protocolo de evacuación. No vamos a naturalizar el peligro dentro de las aulas ni a tolerar el acostumbramiento a la precariedad mientras se aguarda una tragedia irreversible. La integridad física de las personas está y estará siempre por encima de cualquier directiva jerárquica o presión oficial.
El Estado debe garantizar de forma urgente la revisión general de todos los establecimientos educativos y el cese inmediato de las políticas de ajuste presupuestario que vacían la educación pública.
¡LA VIDA DE NUESTRAS COMUNIDADES NO SE NEGOCIA!
¡BASTA DE AJUSTAR EN EDUCACIÓN!
SUTEF

