Desde el Sindicato Unificado de las Trabajadoras y Trabajadores de la Educación Fueguina (SUTEF) denunciamos la gravísima situación ocurrida este viernes 8 de mayo en la Escuela N.º 24 de la ciudad de Ushuaia, donde cinco docentes debieron recibir atención médica por inhalación de monóxido de carbono dentro del establecimiento educativo.
Mientras las trabajadoras y trabajadores presentaban síntomas compatibles con la exposición a gases tóxicos y era evidente el mal funcionamiento de la calefacción, la escuela continuó funcionando. El personal afectado se encontraba desempeñando sus tareas en distintos sectores como gabinete, sala de docentes, dirección, laboratorio, cocina y la galería de acceso.
Pese a que el personal manifestaba malestar en todos estos sectores, desde Supervisión no se autorizó el retiro inmediato, argumentando irresponsablemente que un ala de la escuela contaba con calefacción. Esta postura minimizó un hecho de extrema gravedad que puso en riesgo la salud y la vida de toda la comunidad educativa.
La empresa Camuzzi se presentó en el establecimiento para realizar una evaluación técnica. Sin embargo, desde SUTEF advertimos que esta situación ya había sido señalada previamente y no fue resuelta, evidenciando una falta total de previsión.
No podemos naturalizar que quienes enseñan y aprenden deban hacerlo en edificios inseguros y potencialmente mortales.
Desde SUTEF exigimos al Ministerio de Educación y al Gobierno de la provincia respuestas urgentes y acciones concretas. Es inadmisible que, una vez más, la desidia, la falta de controles y el abandono de la infraestructura escolar expongan a docentes, estudiantes y personal educativo a situaciones que podrían haber terminado en una tragedia.
La seguridad en las escuelas es responsabilidad indelegable del Estado. No vamos a permitir que sigan jugando con nuestras vidas.
¡Basta de escuelas inseguras! ¡Basta de poner en riesgo a la comunidad educativa!
SUTEF
